Sale a la luz un video que habría grabado la joven que le qu1taron la vida

Ha trascendido que Carolina Ureña Polanco, la joven de apenas 20 años que le quitaron la vida de 31 estocadas el pasado miércoles en Bávaro, llevaba una relación marital tan tormentosa con su cónyuge, que este incluso llegó a decir que le quitaría la vida porque ella quería dejarlo y volver a su natal Puerto Plata.

Según testimonios, los pleitos entre la pareja eran muy frecuentes y se tornaban cada vez más violentos. Tanto así que nunca publicaron sus amoríos ni su relación sentimental, y en las últimas semanas estaban separados dentro de la misma casa.

En una habitación dormía ella al lado de la cuna de su niña, de apenas un año y tres meses de nacida. En otra habitación dormía él. A pesar de esa aparente separación, él la sometía a maltratos y escasez.

Así las cosas, Carolina vivía en un verdadero infierno por los constantes maltratos a que él la sometía en el residencial de Bávaro donde vivían juntos. Maltratada y oprimida, ella le decía a sus padres lo que estaba pasando y se quejaba de que él no era lo que les hacía creer.

La relación era ya inaguantable, pues las peleas subían de tono y producían acalorados episodios de violencia. Sin embargo, el hombre era muy generoso con los padres de Carolina y especialmente con la madre, con quien se llevaba muy bien.

La relación nuero-suegra era bastante fluida por la generosidad del hombre, y eso frenaba la ruptura definitiva entre los cónyuges. Además, el hombre le hacía creer a su suegra que la problemática era su hija, por lo que la madre la regañaba y aconsejaba.

Pero la decisión estaba tomada: Carolina quería librarse de ese infierno y rehacer su vida, en mejor compañía. Se decidió que se iría muy pronto.

Incluso, su madre Nalda Polanco fue a buscarla para sacarla del tormento que la azotaba, y su padre Manuel Ureña le mandó 5 mil pesos para que Carolina volviera a Puerto Plata después de tantos años.

Cuando Nalda llegó, comprobó por sí misma las quejas que le daba su hija. Ella se quedó unos días en el hogar compartiendo habitación con su hija, y presenció pleitos y discusiones entre ellos. Es más, en la víspera del crimen la pareja se peleó y en medio de un acalorado arranque, él dijo lo siguiente:

“A ti te van a matar, ya todo está arreglado. Yo he matado antes”. Al escuchar esto, Nalda trató de apaciguar los ánimos y dijo que no siguieran discutiendo.

“No relajes con cosas así, con cosas así no se relaja”, agregó. MIRA EL VIDEO: