Francina perdió "la visión" en la política

SANTO DOMINGO. La frustrada aspirante a vice alcaldesa, Francina Hungría, perdió la “visión” al incursionar en las lides políticas de manos de un candidato con una alta tasa de rechazo y que al final de la contienda, resultó vencido.

Pese a la  fallida decisión, la ingeniería Hungría podría cooperar –ahora en buena lid- a favor de los invidentes y la reducción de la delincuencia en nuestro país.

Si lo hace, la sociedad y la opinión pública la acogerían con mucho gusto y la ayudaría a realizar labores en favor del prójimo. Sería una  figura de renombre entre los líderes de opinión pública y las organizaciones civiles en pro de los discapacitados.

Incursionar en la política no es para todo el mundo. Corres el riesgo de que te utilicen y quedes mal parado.

Y para muchos, a Hungría la utilizaron a fin de “humanizar” la reelección del actual Alcalde Roberto Salcedo, quien en 14 años de gestión, era “invisible” para la población y solo atendía el interés de los grandes grupos económicos de la ciudad de Santo Domingo.

Se convirtió en una persona no deseada, ajena a las demandas más urgidas de los sectores vulnerables de la ciudad. Su sonrisa acartonada generaba rechazos, no simpatías.

Por eso, se hizo acompañar de Hungría, quien obviamente no le aportó votos debido a lo que ya dijimos anteriormente: el alta tasa de rechazo del ex comediante, hombre de negocios, golfista y alcalde, Roberto Salcedo.

No vuelvas a perder “la visión” en la política. Puedes hacer muchas cosas positivas y nobles desde lo privado. La sociedad no te juzga, solo no miró con buenos ojos tu participación en un mundo que alaba y destruye a la vez.

Buena suerte en lo adelante, Francina Hungría.