Un día como hoy, hace 51 años, nos invadieron los gringos

SANTO DOMINGO. La decisión de intervenir militarmente en la República Dominicana fue una decisión personal del presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson. Este, convencido de la derrota de las fuerzas leales y por temor al surgimiento de "una segunda Cuba" en el caribe, ordenó a las fuerzas armadas estadounidenses, la restauración del orden.

Hasta ese momento, todos los asesores civiles habían estado en contra de la intervención inmediata, abrigando la esperanza de que la parte lealista pudiera poner fin a la guerra civil. El presidente Johnson, sin embargo, siguió el consejo de su embajador en Santo Domingo, W. Tapley Bennett, quien argumentó la ineficiencia y la indecisión de los líderes militares dominicanos leales a Wessin.
Bennett sugirió que los EE.UU. interpusieran sus fuerzas entre los rebeldes y los de los lealistas y que aplicaran así un alto el fuego. Luego, los Estados Unidos pidieron a la Organización de Estados Americanos la negociación de un acuerdo político entre las facciones opuestas.

El jefe de Estado Mayor general Wheeler le dijo al general Palmer de la CINCLANT en relación a la intervención militar: "su ocupación sin previo aviso es para evitar que la República Dominicana se vuelva comunista."

El 28 de abril, bajo el argumento oficial de la necesidad de proteger las vidas de los extranjeros - ninguno de los cuales había sido muerto o herido- una flota de 41 buques fue enviada para bloquear la isla y de esta forma comenzó la invasión de infantes de marina y parte de la 82ª División Aerotransportada. También, se desplegaron alrededor de 75 miembros de la compañía "E" del 7th Special Forces Group. En definitiva, se terminó por enviar a Santo Domingo un contingente de 42,000 soldados e infantes de marina . .

El presidente Lyndon B. Johnson declaró esa noche que había dado órdenes para el desembarco de infantes de marina en Santo Domingo con la finalidad de proteger la vida de ciudadanos norteamericanos y que la OEA había sido informada de esa situación. Otras versiones afirman la invasión se efectuó de forma unilateral y que los delegados de la OEA se enteraron de la invasión por radio y por televisión luego del discurso de Johnson.

No obstante, poco después, los Estados Unidos junto con la OEA, formaron una fuerza militar interamericana para la intervención en la República Dominicana.

Las fuerzas constitucionalistas resistieron la invasión. A media tarde del 30 de abril, se negoció un alto al fuego, auspiciado por el nuncio apostólico en el país Monseñor Clarizzio.

El 5 de mayo fue firmado el «Acto de Ley» de Santo Domingo por el coronel Benoit (lealista), el coronel Caamaño (constitucionalista) y el comité especial de la OEA. Este acto buscaba un total cese de fuego, el reconocimiento de una «Zona de Seguridad Internacional», un acuerdo para ayudar a los organismos de socorro y la inviolabilidad de las misiones diplomáticas.

La Ley estableció el marco para futuras negociaciones, pero no pudo detener todos los enfrentamientos. Los francotiradores constitucionalistas continuaron disparando contra las fuerzas de Estados Unidos, aunque los enfrentamientos entre las facciones dominicanas disminuyeron por un tiempo.

Si bien el desembarco original de los marines el 28 de abril no trajo más de 500 soldados estadounidenses a Santo Domingo, la Administración se movió casi inmediatamente hacia un refuerzo mayor.

Para fines de la primera semana, habían desembarcado 5.000 infantes de marina y tropas paracaidistas. Durante el fin de semana que coincidió con el 19 de mayo, las fuerzas alcanzaron un número mayor del doble, 12.000 soldados.

A fines de la segunda semana, el 8 de mayo, se llegó al máximo con 22.000 tropas de los Estados Unidos en la República Dominica y 8.000 marineros que tripulaban 40 barcos a la vista , en sus costas.

FUENTE: HISTORIA DOMINICANA EN GRÁFICAS