La trágica muerte de un niño pone bajo investigación a Ikea

Ikea está bajo la lupa debido a la muerte de un niño de apenas 22 meses, al cual le cayo encima un ropero comprado en uno de sus establecimientos, informó The Inquirer, diario de Filadelfia.

La muerte a destiempo del niño identificado como Theodore McGee, quien nació en Minnesota, no sólo enlutó a sus parientes, también puso en evidencia el peligro de adquirir muebles de menor costo que necesitan de una mayor seguridad de la que ofrece quien lo fabrica. 

Ikea y la Comisión de la Seguridad de Productos del Consumidor están investigando cada detalle del caso para determinar que fue lo que realmente sucedió. 

Para la familia del niño todo era normal, habían acostado a Theodore para una siesta como siempre, cada 20 minutos revisaban si estaba todo bien, en una de su revisión no encontraron al pequeño, pero pensaba que se había escondido ya que siempre lo hacia cuando no quería ir a dormir. 

Cuando encuentran al niño este esta aplastado debajo del mueble, las personas que enviaron el 911 no pudieron reanimarlo. 

El vocero de la Comisión de la Seguridad de Productos del Consumidor, Scott Wolfson, tildó la muerte del niño como una “fatalidad”. Lo lamentable es que esta misma oficina había reconocido que este mueble sería peligroso si no era sujetado debidamente en la pared.