“¿Por qué tú haces eso?”, fueron las últimas palabras de Juan de los Santos

SANTO DOMINGO. “¿Por qué me haces esto?”, le dijo Juan de los Santos, a su matador  Luis Féliz Féliz cuando éste entró a  su oficina disparando contra él y su guardaespalda.

Así declaró Altagracia Tavárez, directora ejecutiva de la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu), con quien acababa de concluir una reunión junto a casi todos los ediles de la mancomunidad.

 Entrevistada en el programa “Enfoque Matinal”, que se transmite por NCDND, canal 37, dijo que lo dicho anteriormente se lo dijo la asistente de Juan de los Santos de nombre Lisbeth. Antes de dejar entrar a Luis, la asistente tuvo una discusión con él debido a que había recibido órdenes de no pasarle llamadas de nadie.

Le dijo a Luis “vamos a tener problemas los dos si te dejo entrar” pero Luis no le hizo caso a la asistente y entró a la oficina de manera brusca.

Tavárez dijo que Juancito estaba preocupado por no estar al tiempo al almuerzo con los alcaldes.

 “Él ve que todos los alcaldes se sientan, pero no había bufet, no había comida, entonces nos miramos y él me dice: déjame subir al despacho, yo voy a firmar unos cheques, vengo ahora. Él subió, yo sé que estaba un poco apenado porque el almuerzo nunca llega tarde”, relató Tavárez.

Dijo que a las 12:15 del mediodía, ella le dijo que el almuerzo llegará a la hora señalada.

“Yo salí, me dice la asistente de Juan, porque lo que no vi eso no lo digo, que cuando yo salí del despacho ese señor (Luis Féliz) estaba ahí, ella me dice que el señor estaba sentado en el sillón”, precisó.

 “Está el despacho de Juan, a la derecha, hay una puerta que tú la abres y está mi oficina y para eso no transcurrieron cinco minutos. Yo sé que eran las 12:35 porque cuando yo le llevé los documentos del almuerzo, él miró el reloj y dijo, mira las 12:30”, relató.

Escuchó todos los disparos. “Esa persona llegó ahí donde no había absolutamente nadie, más que Juan de los Santos, en el despacho, Lisbeth (la asistente) en el antedespacho y Archi (seguridad), todo el mundo estaba en el segundo piso, al fondo”, recuerda Tavárez, quien precisó que cuando dejaron de escucharse los disparos todos los alcaldes acudieron a ver lo que había sucedido.