El atentado de París le dejó viudo, y deja mensaje en Facebook a los terroristas

PARIS - Antonie Leiris perdió a su esposa, Helene, en el ataque terrorista en el Bataclan de París la noche del viernes.

Los dos tienen un hijo en comun de 17 meses.

Él publicó un mensaje en Facebook, dirigido a los terroristas que tomaron su vida. El mensaje ha sido compartido miles de veces.

Un video compartido por la BBC muestra a  Leiris con la mirada fija en un objetivo de la cámara y su post se lee en voz alta. Imágenes de su esposa aparecen en el video también.

"No te voy a dar el regalo de odiarte", Antoine escribió a los atacantes..

El emotivo video dice más o menos así...

Usted no tendrá mi odio"

El viernes por la noche le robaste la vida a un ser de excepción, el amor de mi vida, la madre de mi hijo pero usted no tendrá mi odio. No sé quién eres y no quiero saberlo, usted es de las almas muertas. Si ese Dios por el que matas, ciegamente nos ha hecho a su imagen, cada bala en el cuerpo de mi mujer habrá sido una herida en su corazón.

Entonces no le voy a hacer este regalo de odiarle. Lo tienes bien buscado con todo pero responder al odio con la ira sería ceder a la misma ignorancia que ha hecho de ti lo que eres. Quieres que tenga miedo, que mire a mis conciudadanos con un ojo desconfiado, que sacrifique mi libertad por la seguridad. Perdido. Mismo jugador juega otra vez.

La vi esta mañana. Por último, después de las noches y los días de espera. Ella era tan hermosa como cuando ahora  es parte de este viernes por la noche, tan hermosa como cuando estuve locamente enamorado hace más de 12 años. Por supuesto estoy devastado por el dolor, le concedo esta pequeña victoria, pero será de corta duración. Sé que ella nos acompañará cada día y que nos encontraremos en ese paraíso de las almas libres al que usted nunca tendrá acceso.

Somos dos, mi hijo y yo, pero somos más fuertes que todos los ejércitos del mundo,. Por otra parte no tengo más que decirle, no le voy s dedicar más de tiempo, tengo que llegar a melvil que se despierta de su siesta. Tiene 17 meses de pena, va a comer su merienda como todos los días, y luego vamos a jugar como todos los días y toda su vida este niño le hará la afrenta de ser feliz y libre. Porque no, usted no tendrá su odio , no más.