Pilotos franceses vivían en Bávaro sin hacer mucho bulto


BÁVARO. Sin hacer bulto y sin meterse con nadie, los pilotos franceses fugados vivían en un super apartamento de Bávaro, una zona turística al este de la República Dominicana.

La última vez que lo vieron fue hace tres meses cuando entregaron el apartamento donde residían, bajo “prisión domiciliaria”, en el residencial Los Corales, en una zona de El Cortecito, de Bávaro.

Pascal Fauret y Bruno Odos usaban siempre la misma ropa y se la pasaban la mayor parte del tiempo en el restaurante Sole, cercano a la playa, siempre conectados por Internet a través de una laptop.

Siempre de bajo perfil. El apartamento donde residían se alquiló por 1,200 dólares mensuales e incluía la energía eléctrica, televisión por cable, muebles, cama y cocina.

La comida y la limpieza del apartamento la pagaban ellos y cuando se fueron no le debían un chele a los propietarios .

Se  movían por la urbanización Los Corales, a 200 metros de la playa de El Cortecito, de la que eran asiduos visitantes.

Los vecinos se sorprendieron cuando vieron a los pilotos en la primera plana de todos los periódicos luego que se fugaron del país por ser personas de bajo perfil que frecuentaban las playas y restaurantes en torno al residencial sin causar problemas ni propiciar escándalos.