El conmovedor mensaje de una chica a la que no dejaron entrar a un boliche

Córdoba.- Una chica de 18 años fue rechazada de un boliche en Córdoba unas cuantas semanas atrás, su nombre es Rosario, ella es comunicadora social por lo que tiene un don con la palabra, la situación pasó de un mensaje de Facebook a una carta al encargado y de ahí se volvió viral para que todos estén al tanto de que la discriminación por cualquier cosa aún existe.

En este caso, esta joven se encuentra en sillas de rueda, lo cual torna la situación un poco más decadente de lo que pensábamos, aparentemente el dueño no la dejó entrar porque iba a estorbar  a las personas por el espacio que la silla ocupaba.

En vista de esto ella colocó las siguientes palabras dirigidas al encargado del boliche que cometió este acto de discriminación:

"Hola Lucas, soy Rosario, 'la chica en silla de ruedas' que no dejaste pasar a tu boliche. La verdad no sé qué crees que pasó esa noche y tampoco entiendo mucho tu postura sobre el tema. Yo por mi lado no planeo generar una disputa con esto ni mucho menos, porque si así lo quisiera te hubiera denunciado, hubiera ido a los medios o simplemente hubiera publicado en todos lados que 'Cayo Makenssy no dejó pasar a una chica en silla de ruedas'. Y no lo hice. Ni tampoco dejé que nadie lo hiciera (aunque muuuuuchísimas personas quisieron hacerlo). Lucía publicó eso por su propia bronca y ni siquiera puso mi nombre", empieza la carta.

"NUNCA EN MI VIDA SUFRÍ DISCRIMINACIÓN. Nunca NO me dejaron pasar a algún lugar. (Y no te hablo de los mismos boliches. Fui a muchísimos lugares)", remarca el texto.

"NUNCA ME DIJERON QUE NO IBA A ENTRAR"

"Esa noche en ningún momento me habían dicho que yo no iba a entrar. Me dejaron esperando en la puerta diciéndome "ya va, ya va" ignorándome. Y mis amigas no fueron con la excusa 'dejanos pasar tenemos una chica en silla de ruedas'. Mis amigas fueron a avisar que yo estaba ahí, para que puedan abrir la otra puerta, YA QUE LA ENTRADA PRINCIPAL NO ES ACCESIBLE PARA TODO EL MUNDO", se quejó.

"Cuando yo escuché que vos le decías a una de mis amigas que yo no iba a pasar porque 'la silla de ruedas estorbaba a la gente', 'ocupaba mucho espacio' y 'las personas se me caían encima', no perdí ni dos segundos y me fui. Yo no iba a rogar a nadie que me dejara entrar. Porque en serio yo nunca pensé que el problema de 'una silla de ruedas' le podía molestar a alguien más que a mí misma", afirmó.

"LA SILLA DE RUEDAS SOY YO"

"Paso a contarte que no me importa si la silla de ruedas ocupa espacio o no. La silla de ruedas soy yo. Por más que quiera no me la puedo sacar. Y lo máximo que puede ocupar es el espacio de dos personas. Y creéme que dejaste entrar a mucho más de dos personas una vez que me fui. Yo estaba en el hostel de en frente y veía como la gente entraba", se lamentó.

"La verdad que no puedo creer esta situación. Me parece sucia y desagradable. Por mi parte a mí no me influyó en lo más mínimo, me pareció patético y un problema tuyo, nada más. Pero la verdad que hay muchas personas que se podrían sentir MUY mal si les pasa esta situación, eso no está para nada bueno", indicó.

"Espero que puedas replantearte esta situación y darte cuenta que no todos los 'discapacitados' funcionan con la lástima y la pena de los demás. Y no todos los 'discapacitados' son solo discapacitados. Soy una persona, y el mínimo acto que podrías haber hecho es acercarte a mí (ya que no podía ni llegar a vos) y decirme 'obvio que podes pasar, pero hace la fila' y no dejarme esperando como si no fuera absolutamente nada", concluyó.

La joven decidió comunicar lo ocurrido ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y Racismo, mas no planteó una denuncia formal ante lo que pasó ese día, posteriormente se comunicaron desde el boliche y le pudieron disculpas indicándole que no la habían dejado entrar por otras razones ajenas a que este en una silla de ruedas.