Ella ridiculizó al empaquetador por ser muy lento, pero la cajera la sorprendió diciéndole esto

Todavía en este mundo hay personas que tienen la mente cerrada ante las diferencias que se puedan presentar en la sociedad, en especial con las personas que son consideradas como “especiales”, otorgando apodos despectivos por no tener el mismo desarrollo que nosotros o razones que simplemente desconocemos.

Es por esto que te traemos una historia que da una lección para todos aquellos que quizás por tener un mal día creen que pueden tratar mal a los demás o simplemente a aquellas personas que no aceptan a los que son diferentes que nosotros.

Esta es la historia:

(Estaba en la caja del supermercado que suelo ir. El hombre que está empaquetando mis compras es un chico muy dulce que tiene una discapacidad mental).

Empaquetador: “¿Quieres esta bolsa?”

(Él sostiene una de mis bolsas y yo veo que tiene un hoyo).

Yo: “No, usa otra. Gracias”.

Mujer que está detrás de mí: “¡Dios!, ¡Apresúrate!”

Yo: “Recién terminé de pagar. Él está bien”.

Mujer que está detrás de mí: “Oh, ¿Entonces tú eres igual de lenta que él? Dios, todas las personas especiales necesitan dejar de interferir con las personas normales”.

Empaquetador: (Se veía ofendido). “Señora, ella no es tonta. Ella va a la universidad”. (Apunta el logo de la universidad que está en mis pantalones). “Ella es muy inteligente”.  

Yo: “¡Y él es el mejor empaquetador de este lugar!. Es muy cuidadoso, lo que es muy bueno para nuestras compras”.

(Mis bolsas ya estaban listas. Como él sabía que yo volvería a la pieza de mi residencia,  me pasó las bolsas y me ayudó a que las pudiera sostener bien).

Mujer que está detrás de mí: “Dios, ni siquiera te va a ayudar a llevarlas al coche? Qué delincuente. ¡Quiero ver al encargado del supermercado por esto!”.

Yo: “Yo camino, señorita. ¿Quieres llamar a un encargado por algo que yo siempre le pido que haga?”

Empaquetador: (Me dice a mí) “¡Qué tenga un buen día!”

Mujer que está detrás de mí: “Retardado”.

 (La cajera, quien no había dicho ninguna palabra durante toda esta conversación, miró a la mujer calmada).

Cajera: “Rechazo de servicio por una masiva discriminación hacia un empleado muy valorado y hacia una cliente frecuente. Deje sus cosas acá, las ordenaremos después. Por favor, váyase”.

(Pero la mujer decidió causar un gran escándalo. Rompió una repisa y tuvieron que retenerla mientras el empaquetador me llevaba a mí y a otro cliente detrás de la caja de la tabaquería por nuestra seguridad. Tuvimos que esperar a que llegara un policía).

Empaquetador: “¿Vas a seguir viniendo la próxima semana?” (Se notaba preocupado).

Yo: “Sí”.

(Su sonrisa me hizo muy feliz el resto del día).

Te invitamos a que compartas esta historia si opinas que lo ocurrido es lo apropiado, en caso de lo contrario, puedes comentar y establecer tu punto de vista.