La historia de la reconocida rapera dominicana maltratada por su ex manager

Santo Domingo.- Master Faam, la rapera Sarah Carrasco ha pasado por lo que para muchos cantantes sería una auténtica pesadilla, proveniente de un barrio humilde se topó con un fraude de manager llamado Eduardo Peréz, se tuvo que enfrentar a las mil y un estafas, maltratos hasta que decidió hablar.

Para ella la posibilidad de ascender y pertenecer a una compañía de la industria musical era prácticamente un sueño, el problema es que no todo lo que brilla es oro y poco a poco se fueron presentando señales que la iban dejando saber que quizás ese hombre no era lo que ella pensaba.

La primera señal fue que la joven se presentaba a diferentes fiestas y el hombre no le pagaba, ellos firmaron contrato con ella por la compañía de Eduardo Pérez Production y Adoris Elsa Martínez, quien es la socia y abogada.

Ella comenta  “Esa gente me firmaron a mí por cinco años, fui a varias actividades con ellos. Conseguí par de fiestas con ellos, trabajando”. Muy pronto se dio cuenta que todo lo que brilla no es oro: “no me pagaban las fiestas, yo conseguí fiestas en Hard Rock Café y en Sans Soucí y él llevó a su esposa como corista, para darla a conocer a ella, y después me engavetó”, dijo Sarah

Otra de las señales fue cuando le salió una oportunidad en Saint Maris junto a cantantes reconocidos como Mozart la Para y esto fue lo que ocurrió  “El problema realmente fue que cuando fui al consulado junto a los otros artistas. Eduardo me dice que le dé el pasaporte. Se lo doy, el entra y yo me quedé afuera con otro muchacho que supuestamente era mi road manager, a quien yo acababa de conocer allí en ese instante. Y que supuestamente él trabajaba conmigo. A él y a mí y otras cuatro o cinco personas más nos pusieron como la orquesta de Master Faam. Nosotros no éramos ninguna orquesta. Sólo que ellos realmente fueron al viaje y a mí me dejaron. Aparte de eso cobraron el contrato mío, pues era un contrato real que yo tenía con una compañía allá. El caso fue que ellos se fueron, cogieron sus visas y me dejaron a mí. Y todo eso me perjudica a mí, porque es mi nombre que se está cogiendo como si fuese una orquesta y yo no soy una orquesta”

 Continuamente los conflictos con el manager continuaban, incluyendo insultos verbales y maltratos físicos, Eduardo Pérez incluso buscaba poner a su esposa como la Master Faam cuando en realidad es la rapera Sarah quien tiene ese nombre artístico.

Añade “Yo le dije que no quería trabajar con él, porque él estaba haciendo algo mal. Aparte de eso me estás tratando mal, estamos yendo a actividades, tu no me estás pagando, estás poniendo a tu esposa de segunda voz mía para que cante mis canciones, porque tú la grabas a ella en video cuando estamos cantando en tarima y yo ni salgo en los videos... son muchísimas cosas, muchísimas cosas”

Ramón Peralta, quien es el abogado de la joven comenta que después de todos estos problemas demandaron al manager por agresión física y sexual, añadiendo “Es un asunto que no se ha ventilado en los medios, pero él intentó, incluso agredió sexualmente a Sarah, la obligó a practicarle sexo oral. La chantajeó con algo: que si ella no le hacía eso, él iba a decir otra cosa, personal de Sarah, de su vida íntima y de su preferencia sexual. Entonces Sarah no tuvo más remedio, por eso es la querella que estamos ventilando por agresión física y agresión sexual”

De igual forma aclaró el abogado que “Por la vía civil se está demandando la cancelación del contrato, porque además de eso el contrato es nulo. El contrato lo firmó la notaria, que es la socia de Eduardo y pone a su hija. Ningún notario público puede firmar contrato donde figura un ascendiente hasta de tercer grado de consanguinidad. Entonces, de pleno derecho, ese contrato es nulo. Pero es un tribunal el que tiene que pronunciar la nulidad del mismo”

Tras todo este problema la rapera decidió dar unas palabras, las cuales fueron las siguientes:

 “A mí no me interesa nada de eso. A mí lo que me interesa es que él cumpla. Que la ley haga lo que tenga que hacer con él. Que tenga que pagar lo que tenga que pagar en la cárcel porque me golpeó, me vejó y me hizo mucho daño y me siento muy mal con eso. Y que me cancelen mi contrato, es lo único que quiero, y no me interesa más nada”, declaró Sarah visiblemente angustiada.

Ella comenta vía telefónica a DL “Desde el 9 de diciembre del año pasado estoy cogiendo lucha con esto”

Sarah colocó en su cuenta de Instagram un mensaje donde pide ayuda, sin embargo lo que más llamó la atención fue su ortografía en el mensaje expresado “hola, buenas noches. por este medio le pido una ayuda con mi causa, que ya está llegando a su final, para que se declare culpable o no. hacido (sic) todo un proceso desde diciembre hasta ahora ihendo (sic) a audiencia, quiero que este caso no quede impune si no se escucha de esto pasara como nada, porque personas con poder han movido todas sus influencia (sic) para que no le dicten culpable y asi no pague por golpiarme (sic) y robarme, y hacerme daño. LA PRENSA DONDE ESTA??.