El nuncio pervertido era conocido sólo como “El Italiano” por sus víctimas

Conocido como “El italiano” en los bajos fondos, el ex embajador de El Vaticano ha sido sentenciado por múltiples actos de pederastia en contra de niños y adolescentes dominicanos de origen haitiano que se encontraban en un grado de pobreza extremo.

Este ex diplomático en República Dominicana es el primer jerarca de alto rango en ser juzgado por dichos crímenes, este se identificaba con el sobrenombre para que la gente no supiera de su posición en la iglesia.

De acuerdo a los testimonios que muchos de los abusados dieron a la prensa, este señor se reunía con las víctimas y pautaba un monto de remuneración económica en base a tener contacto sexual con ellos, dichas reuniones se llevaban a cabo en la parte oculta del monumento a Montesinos ubicado a unos 50 metras de la catedral primada de América.

Un limpiabotas de la capital de 14 años llamado Francisco Aquino Aneury ofreció a la prensa su testimonio diciendo “Me repugnaba tener que hacerlo con él, pero necesitaba el dinero”

El abusado comentó que al ex nuncio le gustaba usar vestimenta casual con una gorra de beisbol para que nadie o pudiera reconocer, este invitaba a las víctimas a áreas no transitadas como el malecón en la avenida George Washington y ahí procedía a abusar de estas.

Aneury comentó después de establecer que el ex nuncio cada vez le ofrecía más y más dinero a cambio de sexo "Definitivamente me sedujo con el dinero" añadiendo "Me sentí muy mal. Yo sabía que no era lo correcto hacerlo, pero necesitaba el dinero”

Darwin Quevedo, otro de los abusados admitió que a la edad de 11 años recibió 25 dólares para que se masturbara en la playa por parte de este señor, confesando que “Me sentí asustado, y nunca lo hice de nuevo”

De acuerdo a los testimonios a este ex nuncio solo le interesaban los menores, de hecho uno de los limpiabotas que tenía 23 años expresó que no estaba interesado en él porque buscaba más pequeños, las edades de las victimas oscilaban en los 12 a 17 años de edad.

Por lo que dictan las leyes del estado, si es declarado como culpable, este hombre tendrá una sentencia de 12 años de cárcel más una multa de 200,000 dólares. Aparte ha sido despojado del sacerdocio a mediados del 2015 y aparte de ir preso también podría ser sentenciado a medidas disciplinarias establecidas por las reglas canónicas.