Mucha gente no creía que era de verdad. Cuando vieron que era verdad fueron todos juntos, Muy tarde

Ese hombre que ven retratado en la foto es Alix, un empleado de la familia de Dania Oria, quien procedió a preguntarle su opinión en cuanto al Plan de Regularización y todas sus respuestas las plasma en una nota en su cuenta de la red social Facebook:

Alix es haitiano. Sabe hablar, leer y escribir en español. Lee el periódico todos los días y, al igual que yo, se encuentra indignado por los comentarios que se están haciendo en contra de la República Dominicana concernientes al Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en Situación Migratoria Irregular. "El proceso para mí ha sido un éxito. Hay muchos países que quieren hacer daño diciendo mentiras" dijo Alix cuando le pregunté por el actual proceso que se está llevando a cabo. Tras conversar con él le pedí permiso para hacer públicas sus palabras sobre lo que ha sido su experiencia y lograr así una mayor claridad del proceso. 

Para el 22 de noviembre de 2014, seis meses antes de la fecha límite, ya Alix tenía su número de expediente tras haber realizado su inscripción exitosamente junto a su esposa Marie y su hijo Macsli. Para este proceso bastaba con rellenar un formulario con los datos personales y presentar el pasaporte como documento de identidad. Macsli, al haber nacido en la ciudad de Santo Domingo de dos padres haitianos bajo estatus migratorio de visado le pertenece la ciudadania haitiana. Su pasaporte está siendo solicitado en la Embajada Haitiana en el país. Dado que aún no lo tiene, su acta de nacimiento fue suficiente para formalizar la inscripción. A esta familia ni la rechazaron, ni les pidieron que regresaran cuando tuviesen dicho documento. Su inscripción fue dada por válida.

"Pero, si la inscripción era tan sencilla, por qué hubieron personas que regresaron a Haití sin lograrlo?" le pregunté, a lo que me respondió "Bueno, mucha gente no creía que era de verdad. No querían gastar dinero. Cuando vieron que era verdad fueron todos juntos. Muy tarde". 


Una vez cerradas las inscripciones empezó el siguiente proceso para depositar los documentos requeridos. Alix recopiló "la carta de unión libre, un certificado del colegio de Macsli, algo que llaman compulsa, dos referencias comerciales, siete recibos del alquiler de mi casa, copia de cédula de testigos jurando mi domicilio, factura de electrodoméstico de más de diez mil pesos, las cartas de trabajo, mía y de mi esposa, y ya creo...". Vale la pena decir que tan solo nos pidió la carta de trabajo firmada ante notario confirmando los 15 años que tiene trabajando con mi familia. 

Tras reunir todos estos documentos Alix fue un total de siete veces para depositarlos hasta finalmente lograrlo. "No tuve suerte, había mucha gente" me dijo, "el miércoles fui a las 5:00pm y me quedé hasta el jueves. A las 9:00pm ya pude depositar. Me dieron 45 días para revisar y luego me llaman". 

Y eso, ha sido la experiencia de Alix hasta el momento. Lo que se citó aquí no fue más que la declaración de sus palabras. Quizás falte algun dato que el haya olvidado. Yo por mi parte decidí omitir sus opiniones sobre lo que él entiende que realmente está sucediendo en este intento por desacreditar al país. No es un proceso imposible, ni con obstáculos, ni con violencia. No soy dominicana pero amo este país y no puedo soportar que le sigan haciendo daño basándose en informaciones falsas. A todos los países del mundo, que no se les olvide que aunque la República Dominicana es un destino paradisíaco, sigue siendo un país muy pobre. No le hagan más daño por favor.

Dania Oria

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