Mata a dominicano para "demostrar su valor"

 

Nueva York.- Nigel A. Nichols de 29 años de edad, culpable de asesinar al dominicano Domingo Ortiz y al soldado en licencia de Estados Unidos David E. Thomas, para demostrar su “valor” de que podía matar gentes sin ningún temor, fue condenado a cuatro cadenas perpetuas consecutivas por el juez Robert D. Krause, de la Corte Superior del Distrito de Providence en Rhode Island

El magistrado también le atribuyó otros 40 años adicionales que le corresponde cumplir continuamente por abrir fuego contra los tres hombres que estaban sentados en el interior del carro que abordaban, y se detuvieron en un semáforo frente a un edificio judicial en Providence, cuando mató a Ortiz y Thomas e hirió gravemente a Dwaynne Thomas, hermano menor de la segunda víctima.

Los asesinatos sucedieron el 6 de diciembre del 2009.

El juez Krause se refirió a la pistola usada por Nichols, como: "El arma que tenía esa noche no era más que una máquina de matar", es una Glock calibre .40 con un cargador extendido y esa noche disparó nada más y nada menos que 22 balas.

El juez a su vez indicó que los asesinatos “Nichols los cometió sin ninguna provocación de las víctimas, injustificada e inimaginablemente sangrientos”.

El fiscal auxiliar Roger Demers, solicitó una evaluación especial, en vista que Nichols es casado y padre de tres hijos, trabajó una vez como higienista dental, después de graduarse de la escuela secundaria con un promedio de 3.7  y que “estaba más allá de la redención”, el magistrado la aceptó a la hora de imponer las sentencias.

Demers señaló que: “Nichols había disparado contra el carro, simplemente porque las víctimas habían tomado el camino equivocado y el matador estaba teniendo una mala noche”.

A su vez, dijo lo siguiente: "Eso es lo que hace que sea tan aterrador", “esto demuestra que no se siente obligado por las restricciones de la sociedad".

Judith Crowell, quien es la abogada del acusado, citó su apoyo a la familia indicando que el crimen era incongruente en cuanto a todas sus interacciones con Nichols, quien era un hombre educado, respetuoso, racional, inteligente.

En el pasado mes de febrero, un jurado culpó a Nichols de dos cargos de homicidio y las descargas de un arma de fuego al ejecutar un crimen de violencia con resultados de muertes y los cargos individuales de asalto con un arma peligrosa aparte de la comisión de un delito violento que dio lugar a los asesinatos de Ortiz y Thomas y las graves heridas a Daywane.

Según los fiscales, los hermanos Thomas y Ortiz estaban pasando la noche bailando en un club nocturno. Durante la parada en el semáforo en la calle Dorrance en su camino de regreso a Boston, Nichols, sin ninguna provocación, disparó contra el carro, a lo que éste y sus amigos huyeron del lugar.

En el 2011, un testigo que presenció los asesinatos, delató al homicida con la policía que desató una cacería para capturarlo y así permitir que se enfrentara con la justicia.