Los hombres mantenidos tienden a ser menos infieles, según estudio

Se realizó un análisis en el Estudio Longitudinal Nacional de la Juventud de Estados Unidos entre 2001 y 2011 en el cual se evaluaron alrededor de 2750 personas entre las edades de 18 y 32, todas debían estar casadas para poder ser partícipe de esta evaluación.

Según Christin Munsch, autora del estudio y profesora asistente de Sociología en la Universidad de Connecticut "Creo que tiene que ver con nuestra noción cultural del significado de ser hombre y de las… expectativas sociales respecto a la masculinidad".

De acuerdo al grupo de estudio de mujeres que mantenían a sus esposos marcaba que casi ninguno le era infiel, pese al hecho de que estaban rompiendo con todos los esquemas dictados por la sociedad estas mujeres buscaban el reforzar la masculinidad de sus esposos al hacer ellas las tareas del hogar aparte de trabajar.

Tomando en cuenta la declaración que hizo una de las proveedoras que desde luego mantiene su anonimato "Él podría sentirse amenazado porque yo soy la proveedora, así que ciertamente no haré que limpie el baño también" se establece que es  importante las actividades que se le asigna al hombre en cuestión.

De acuerdo a Munsch las mujeres que mantienen a sus esposos tienen menos tiempo para realizar este tipo de actividades por lo que una relación de este estilo tiene más posibilidad de prosperar en cuando a la fidelidad se refiere.

De hecho de acuerdo a este estudio si un hombre es el proveedor al 100% de los ingresos de la familia, la mujer tiene un mayor porcentaje de engañarlo en un 4% aproximadamente, constantemente nos enteramos de la infidelidad de algún personaje del medio que frecuentemente tienen esposas que dependen de ellos, sin embargo casi ninguna escuchamos el mismo chisme pero inverso, es decir que los esposos que son mantenidos engañen.

"Ni siquiera se lee algo sobre los hombres dependientes económicos porque… probablemente no sean famosos".

De acuerdo al informe que dio a conocer en 2013 Pew Research Center, cuatro de cada diez hogares en donde hay niños, las mujeres son las principales soportadoras a nivel económico o por consecuente son las únicas.

La realidad es que en este mundo moderno lo normal es que tanto la mujer como el hombre trabaje porque se supone que los ingresos, preocupaciones y todo lo que comprenda una relación es de ambos, sin embargo muchas veces resulta más conveniente que uno de los dos se quede en casa bien sea para dedicarse a otras cosas o para cuidar a los niños.