Deja a un lado sus principios religiosos para ayudar a niño herido

NUEVA ZELANDA.- Un pequeño fue atropellado por un carro, para suerte del mismo un hombre que es devoto del sijismo, decidió poner la vida de este pequeño por encima de su religión ya que se quitó el turbante de su cabeza para intentar cortarla hemorragia que salía de la cabeza del niño.

Si bien es cierto que para muchas personas como un ateo o un cristiano resulta como una acción lógica y que no representa ningún estilo de valentía, para la comunidad india de Takanini en South Auckland ha sido un acto de heroicidad, ya que este acto está terminantemente prohibido por esta religión he incluso hay personas que han muerto por removerse esta prenda.

El hombre declaró “No me lo pensé dos veces y lo hice. En ese momento no estaba pensando en la tela, sino en el accidente y en que el niño necesitaba algo porque estaba sangrando profusamente. Ese es mi trabajo, ayudar. Cualquiera habría hecho lo mismo que yo. Solo me preocupaba salvar su vida”.

Son estos los momentos donde nuestros verdaderos valores son probados por la vida y en tan solo segundos tomamos una decisión que puede llegar a ser la más importante de todas. Gagan Dhillon fue uno de los testigos que pudo observar como todo ocurrió estableciendo “sé de buena tinta el respeto que la gente tiene al turbante. La gente muere por esa prenda, le daba igual que su cabeza estuviera expuesta en público. Solo quería ayudar al niño”.

El niño de tan solo cinco años se encuentra recuperándose de este accidente en el Starship Hospital de Auckland. Y en cuanto a Harman Singh, el hombre ha sido recompensado con un sinfín de comentarios apoyándolo ante su reacción por todo el Internet y convirtiendo su historia en un ejemplo en Nueva Zelanda.