Formas de cortejar a las mujeres en el siglo 19

Hoy en día estos metodos son considerados como cursis y sumamente intensos, increíble como pasa el tiempo.

En el siglo 19 no estaban estas solicitudes por las Redes Sociales, emails, ni llamadas a los celulares en altas horas de las noches, en estos tiempos para que los hombres jóvenes cortejaran a sus mujeres debían llevar toda su estrategia a otro nivel, verán ellos tenían una especie de cartas o tarjetas las cuales debían dejárselas disimuladamente, ya que tampoco era bien visto que a luz pública repartieran estas cartas como pan caliente, aquí están unos cuantos ejemplos:

1. “¿Puedo ver su hogar?”.

2. “Me atrevería y temo preguntar, si me dirías o me harías una señal, de cómo puedo declarar mi amor y conocer mi destino entregado por Cupido”.

3. “Querida señorita: Arriesgare todo si usted me permite acompañarla hasta la puerta de su hogar”.

4. “¿Puedo verla en su hogar o tendré que sentarme en la cerca de su hogar para verla pasar?”.

5. “Dos almas con un sólo pensamiento, dos corazones que laten como uno. ¿Me puede permitir el encantador placer de escoltarla a su hogar esta tarde?”.

6. “¿Puedo tener el placer de escoltarla a su hogar esta tarde? Si es así guarde esta tarjeta, sino ¿Puedo sentarme en la cerca de su hogar para verla pasar?”.

7. “Tengo muchos deseos en conocerla. Si lo desea, por favor devuelva esta tarjeta, anotando la hora y el lugar para la entrevista, en el reverso”.

8. “Con confianza y respeto ¿puedo tener el placer de acompañarla esta tarde? Si es así guarde esta tarjeta, sino por favor devuelva la”.

9. “¿Puedo tener el placer de verla en su hogar esta tarde? Si es así guarde esta tarjeta; sino por favor devuelva la”.

10. “Tus labios color coral fueron hechos para besar, resueltamente mantendré y la desafiaré al decir mi bella señorita que ¿fueron hechos en vano?”

11.”Querida señorita: usted es sensible y buena, tiene todos los encantos de una mujer, sus ojos resaltan como las estrellas que se encuentran en el cielo y seré miserable si no puedo amarla”.