10 beneficios de la lactancia materna para el bebé

Qué pasaría si te digo que puedes suministrarle a tu bebé recién nacido una de las vacunas más potentes que existe en el mundo y fuera de eso, 100% natural. Por ahora la ciencia seguirá investigando hasta que llegue ese momento, pero nosotros te informamos que el nombre de ese antídoto es: leche materna.

La leche materna se ha ganado un merecido título de “alimento perfecto” gracias a sus equilibrados componentes nutricionales que aportan mucho valor en todas las fases del desarrollo del pequeño bebé, pero de igual forma cuenta con múltiples beneficios para el sistema inmunológico de la creatura; también previene la obesidad e incentiva el hecho de fortalecer el coeficiente intelectual del niño.

Vamos a hacer un listado de las 10 ventajas que ofrece la leche materna para tú recién nacido:

Calostro: el primer contacto de tu bebé con la leche materna que le ofreces, es un momento sublime y muy importante para la salud de tu hijo, en especial para su sistema inmunológico; el calostro es esa leche entre la gama del color blanco y amarillo que sin duda alguna tienes que dársela a tu pequeño. El calostro es tan importante para la salud de tu bebe, pues lo protege principalmente en aquellos puntos clave donde los virus podrían llegar a atacar.

Previene el síndrome de muerte súbita infantil: Según estadísticas, se correlaciona el consumo de leche materna, con la prevención de la muerte súbita infantil y se calcula que lo mitiga entre un 60% y 75%.

Alimento ideal: la leche materna al contar con numerosas vitaminas, proteínas y grasas, hace que se convierta en el alimento perfecto para los recién nacidos. En algunos casos el médico recomendará algunos suplementos tales como la vitamina D o hierro, pero son casos específicos. Un dato interesante es que los diferentes sabores que percibe tu hijo con la leche materna, lo va preparando para en un futuro saborear las diferentes gamas de sabores en comidas sólidas.

Defensa contra riesgos en su medio ambiente: este alimento es vital para las fases de desarrollo del pequeño y lo mejor de todo es que previene a tu hijo de los peligros propios de la exposición al medio ambiente. Un aspecto interesante radica en el hecho de que si la madre se encuentra enferma, con más razón debe amamantar a su bebé con el fin de transmitirle las defensas necesarias para que este no se vea afectado.

Bebés más saludables: en el periodo de vida correspondiente a los primeros seis meses de los pequeños, el ingerir leche materna los mantendrá con mejor nivel de salud, especialmente en lo referido a problemas de asma y gastrointestinales.

Mayor coeficiente intelectual: al suministrarle leche materna a tu recién nacido, estarás contribuyendo al hecho de que desarrolle destrezas intelectuales que lo diferencien y le hagan su vida más fácil en términos académicos. Según estudios enunciados en publicaciones de la revista Obstetricia y Ginecología, se demostró que aquellos bebes que consumieron leche materna hasta los 6 meses, tuvieron mejor coeficiente intelectual que aquellos que se les cortó ese alimento a los 4 meses.

Prevención de alergias: alimentar a los recién nacidos con leche materna los hace más fuertes frente al padecimiento de alergias propias de ciertos alimentos. Si hay herencia genética de alergias dentro de la familia, con mucha más razón se debe tener especial énfasis en suministrar leche materna al recién nacido.

Leche materna es más fácil de digerir: el pequeño tamaño de los cuerpos de los recién nacidos, hacen que la leche materna sea el alimento ideal para ellos, ya que en esa etapa de la vida se necesitan alimentos que sean fáciles de digerir. También se evita la aparición de complicaciones como estreñimiento y diarrea.

Previene obesidad: gracias a que la leche materna cuenta con la cantidad de nutrientes necesarios y adicionalmente su consumo es auto regulado, se contribuye al hecho de balancear los niveles de pesos del bebé, cosa que te lo agradecerá cuando sea adolescente pues hasta esa etapa se prolonga el beneficio.

Beneficios a largo plazo: iniciar una buena nutrición en las primeras etapas de la vida de un ser humano, es vital para el correcto desarrollo del sistema inmunológico para el resto de la vida. El consumo de leche materna también contribuye a la prevención de ciertos tipos de cáncer infantil, presión arterial elevada y diabetes.