Conoce Museo Alcázar Don Diego Colón

Entre todas las construcciones ninguna iguala al Alcázar Don Diego Colón, atractivo y majestuoso, sus angostos salones eran sede del primer Virreinado de América. Allí ejercían sobre los visitantes un embrujo que no se igualaba a ningún otro edificio o monumento en el país ni en América.

Este edificio fue construido con espíritu renacentista, aunque con elementos góticos. También se observan elementos mudejales.

Asi están todos los monumentos coloniales, se observan rasgos españoles, que era lo que estaban de moda en la época, el primer grupo de cantero, llámense constructores de toda la zona, estos vivieron en 1510 la mayoría de este gran monumento estuvo a cargo de Juan Herrera, un maestro cantero según las leyendas de la época.

El Alcázar de Don Diego Colon fue asiento de la corte virreinal, fue construida en el segundo decenio del siglo XVI, allí vivieron Don Diego Colon y Doña María de Toledo, en donde procrearon 8 hijos en esta casona construida de dos niveles con dos escaleras, una muy estrecha por donde subían y bajaban la servidumbre y esclavos y la otra muy ancha por donde se desplazaban los señores de la corte; las habitaciones muy hermosas amuebladas para la época, las camas eran cortas, ya que los que dormían en ellas no se extendían para dormir, atendiendo a mitos de creencias, un salón de recibir muy amplio, los pasillos se desplazan de una habitación a otra, la cocina también amplia con grandes calderos con fondos de cobre y una mesa de comedor para la corte.

Este edificio fue totalmente abandonado y servía de muladar, también trataron de usarlo como cárcel, lo cual no tuvo éxito, los derrumbes en los años 1809 y 1938 lo fueron dejando en total ruina. Pero ya en 1957 con canteras especializadas fueron restablecidos nuevamente.

El Alcázar de Don Diego Colon, consta de dos niveles, como casi todos los antiguos edificios coloniales; estas edificaciones fueron hechas al estilo español ya que los arquitectos de la época eran españoles, era característica de todos los estilos, desde las nítidas y esbeltas del gótico y del renacentista, hasta la más severa de los órdenes clásicos. Allí están junto a la ojiva transparente, con la airosa voluntad del oriente remoto, y el arco de herradura, pulidas por el árabe y calcinado por el solo del desierto, que viajo también al junto de otras culturas hacia este lado del océano, también llamado el nuevo mundo. Se dice que en el edificio primaba una gran orden del señor Don Diego Colon y que tenía una gran servidumbre en todo su entorno, además existía un gran cuidado para cuando se servían las comidas, allí los primeros que tenían que comer dos horas antes de los señores  eran los esclavos, por si existía algún intento de envenenamiento en las comidas, esto en medida de precaución, los señores dormían en camas separadas, aunque le tenían miedo a los espíritus; en fin tenían diferentes reglas, todas a su favor.