Mira cuanto niños huérfanos dejó la tragedia por un parqueo en Santo Domingo Este

El incidente en el que el pasado miércoles resultaron muertos tres hombres en el sector La Toronja de Santo Domingo Este también dejó a 10 menores de edad huérfanos de padre, incluyendo a uno de cuatro años de edad que fue herido durante el suceso.

Miguel Luis Sosa, propietario del taller frente al cual ocurrió el enfrentamiento, era padre de siete hijos con edades comprendidas de uno a siete años, entre los que se encuentra el niño de cuatro años que resultó herido en un glúteo. Sobre el estado de salud del infante se informó que se recupera satisfactoriamente.

En tanto que Erickson Fernández, otra de las víctimas era padre de tres hijos con edades entre tres y ocho años. Los 10 menores que quedaron sin padres además perdieron el único sustento. Los familiares de los huérfanos creen además que todos deberán ser sometidos a tratamientos psicológicos por el trauma que les ha causado el trágico hecho.

Están arrepentidos

El raso de la Policía Nacional Juan David Cuevas Acosta y a su padre Simeón Cuevas Peña, manifestaron que están arrepentidos por la muerte de las otras tres personas en el barrio La Toronja, en Santo Domingo Este. Ayer un juez les impuso a ambos un año de prisión preventiva en la cárcel de La Victoria por su participación en ese crimen.

“Estamos arrepentidos, nosotros no somos gente de eso”, repitió varias veces ante la prensa el señor Simeón Cuevas, cuando era sacado de la Oficina de Atención Permanente de Santo Domingo, donde le conocieron la medida de coerción.

Los contradicen

El abogado de una de las víctimas no piensa igual que los supuestos matadores. Declaró que los imputados se mantuvieron en silencio durante la audiencia, y consideró que estos están conscientes de lo que supuestamente hicieron, también dijo que los supuestos responsables del crimen no muestran señal de arrepentimiento.

“Los justiciables no presentaron ningún tipo de excusas y se mantuvieron siempre en silencio durante la audiencia. Señal de que están conscientes del daño que han realizado. Se presume que por su forma de expresarse, no presentan ningún tipo de remordimiento y estaban preparados para cometer el hecho”, consideró el abogado Federico Matos, defensor de Miguel Montero, padre de una de las víctimas.